LA RULETA INFINITA
la ruleta infinita | ciclo de la violencia
Sinopsis de la obra
Ruleta infinita convierte el ciclo de la violencia de Leonor Walker en una metáfora visual directa y perturbadora. La obra presenta una ruleta de phorexpham intervenida con acrílico, dividida en tres segmentos de color —amarillo, rojo y verde— que representan las fases del ciclo: tensión, explosión y luna de miel.
El mecanismo, pensado para girar sin detenerse, revela cómo este ciclo no es un episodio aislado, sino una dinámica repetitiva que atrapa a la víctima en una sucesión de miedo, agresión y reconciliación aparente.
A través del lenguaje del semáforo, la obra hace visible la peligrosidad creciente de cada etapa y cómo la esperanza depositada en el “cambio” sostiene la continuidad de la violencia.
Ruleta infinita muestra que, sin intervención externa y apoyo, la rueda sigue girando… incluso hasta que la luna de miel desaparece por completo.
desarrollo del tema: El ciclo de la violencia
El ciclo de la violencia, formulado por Leonor Walker, explica cómo se estructuran muchas relaciones abusivas y por qué resulta tan difícil romperlas. Consta de tres fases, todas representadas en la obra:
🟡 1. Aumento de la tensión (amarillo)
Crece la irritabilidad del agresor. Surgen discusiones, comentarios hostiles, silencios agresivos o acusaciones constantes.
La víctima intenta calmar, justificar o evitar conflictos, generándose miedo anticipatorio y la sensación de caminar “sobre huevos”.
🔴 2. Explosión o fase de agresión (rojo)
Es el momento de mayor peligro. Se producen agresiones físicas, psicológicas, económicas, sexuales o verbales.
El estallido no es un accidente: forma parte del mecanismo que mantiene el control.
🟢 3. Luna de miel (verde)
Tras la violencia, aparecen las promesas de cambio, el arrepentimiento, los regalos, la complicidad y el afecto.
La víctima recupera esperanza: “esta vez será diferente”. Esta fase sostiene la continuidad del ciclo.
Con el tiempo, las vueltas de la ruleta se aceleran, las tensiones son más intensas, las agresiones más graves y la luna de miel se acorta o desaparece.
Entender este patrón es fundamental para:
- Identificar señales de alarma antes de que la violencia escale.
- Comprender que las víctimas no permanecen por elección, sino atrapadas en una dinámica psicológica compleja.
- Reconocer estrategias de manipulación emocional y dependencia traumática.
- Romper los prejuicios que responsabilizan a la víctima.
La ruleta simboliza precisamente esa repetición interminable: un mecanismo que solo se detiene con apoyo, intervención y redes de seguridad.
Recomendación cinematográfica: DON´T WORRY DARLING (OLIVIA WILDE, 2022)
La película Don’t Worry Darling (Olivia Wilde, 2022) es una representación metafórica del ciclo de la violencia y del control patriarcal disfrazado de bienestar.
En el film, la protagonista vive en una aparente utopía perfecta donde su pareja y la comunidad parecen cuidarla, protegerla y darle todo lo que necesita. Pero esa armonía es solo la luna de miel permanente de un control mucho más oscuro.
Cuando ella empieza a cuestionar la realidad —la fase de tensión—, la respuesta del sistema es desestabilizarla, silenciarla y hacerla dudar de sí misma. Finalmente, cuando intenta escapar, se revela la verdadera explosión de violencia y coerción: un entramado donde su libertad ha sido eliminada para mantener la fantasía masculina de perfección y obediencia.
La película refleja cómo el ciclo de la violencia puede estar maquillado con afecto, comodidad y aparente estabilidad, pero sigue siendo una estructura de dominación que se repite hasta que la víctima rompe la rueda.

